lunes, 4 de octubre de 2010

Habitación 525 . (1º)



Llegó en un viaje relámpago para conocer al Ama.
Ella estaba sentada en el hall del hotel con un periódico entre las manos mientras lo observaba.
Iba de un lado a otro...nervioso...mirando el reloj. Fue entonces cuando, al alzar la mirada, se percató de su presencia.
Se acercó y mientras se inclinaba besó su mano.
_ Cual es la habitación?
- La 525 Señora. respondió
La Dama se incorporó de la butaca y sin mediar palabra se dirigió a los ascensores...el la seguía unos pasos más atrás.


Llegaron a la puerta de la habitación y sin demora abrió la puerta.
Una vez dentro el perro cayó a sus pies, postrado ante ellos, esperando con anhelo las palabras del Ama.


- Levantate y enseñame lo que me has traido.
A cuatro patas fue hasta donde tenía su maleta, la abrió y sacó varias cajas. Las dejó sobre la cama y espero a que ella las abriera.
Sería de su gusto? Habría acertado con las sandalias? y ahora, que ocurriría? que tenía preparado para el?. Todos esos pensamientos se agolpaban en su mente y solo temía no estar a la altura de lo que ella le ordenase.
Poco a poco fue desembalando las cajas y sacó las prendas y las sandalias.


- Mientras me visto, metete en el baño , quítate la ropa y espera a que te avise. -le espetó.
- Sí Ama, lo que usted ordene ...y se dirigio hacia el baño.


Transcurrian los minutos, se le hacian eternos; tan solo oía el ruido de sus tacones y la excitación por verla creía a cada segundo.

-perro!! ven aquí inmediatamente.
Con celeridad abrió la puerta del baño y fue a la salita.
- Detente!!
Paró en seco.
- Mírame!
Levanto su cabeza y allí estaba.,tal cual la había soñado.
Llevaba un pantalón de vinilo, un corset ajustado, los guantes largos por encima del codo y las sandalias que él le había regalado y en su mano...el látigo.



Continuará...


Lady Brishen



lunes, 27 de septiembre de 2010

Lady B y su esclavo

Hace tiempo, curioseando por la red, encontré ese video.
La coincidencia con el nombre me gustó y una vez visto...mmmm... también su contenido.

Espero que lo disfruteis. ;p


video

jueves, 22 de julio de 2010

Esclavo sin rostro


Blanco y negro.
Alegria y tristeza.
Placer y dolor...

Un cuerpo desnudo tendiendo su mano.

Un sillón vacio esperando quien lo ocupe.
El Dominio reposando sobre su ombro.

Esclavo sin rostro...tus profundos y oscuros ojos

aun así se intuyen.
Ojos que hablan, que suplican, que imploran;
ojos que brillan de pasión, deseo y entrega.

Esclavo sin rostro...ofreciendo todo su ser.

Cuerpo desnudo, poderoso y resistente cual gladiador.
Cuerpo desnudo, frágil cual mariposa.

Esclavo sin rostro... esencia de Mi Deseo.

Este es Mi sillón y el resto ya lo sabes...

Blanco y negro.

Alegria y tristeza.
Placer y dolor...


MB

Los mil y un dias en el pais de... las mil y una noches (II)


CAPITULO II. 1


Tenía todo preparado; la tumbona, las toallas, cubitera, las copas...


Dio media vuelta y regresó con rapidez a la casa... ufff... había tenido suerte, ella todavía dormía. Sigilosamente se acurrucó a sus pies esperando que llegara el momento de despertarla.


Las 9 ... ya era la hora.


Empezó a besar lentamente sus pies, chupando cada uno de sus dedos... poco a poco, fue subiendo por su piernas hasta llegar a la sagrada cueva del placer de su Diosa y Ama.


Con la lengua recorría su sexo, lamiendo, saboreando el dulce néctar que empezaba a recibir. Notó como las manos del Ama sujetaban su cabeza y la apretaban más y más contra ella.


Oía sus gemidos y cada vez su lengua se hundía y penetraba con más rapidez aquel sexo ávido de placer y, era su obligación, deber y también su satisfacción proporcionar el máximo placer a su Dueña y Señora.


Mmmmm... Lady volvió a gemir y tras un gran estremecimiento su cuerpo se relajó.


Ryc succionó todo lo que su Ama le daba, deleitándose con aquel dulce sabor. Limpió todo sin dejar ni una gota; seguidamente bajó de la cama, ayudó a su Señora a levantarse y quedó de rodillas a sus pies esperando nuevas órdenes.


Fue hacia el baño y chasqueó sus dedos. Ryc sabía que iba a orinar y que debía ir a 4 patas tras ella para limpiar su sexo con su lengua cuando hubiera acabado.


Pidió permiso para quitar su braguitas de encaje. Las iba bajando con sumo cuidado para no rozar con sus dedos la piel de su Ama. Ella le señaló la gran bañera y él se colocó tumbado boca arriba.


La imagen de su Señora desde esa postura era impresionante y él se sentía se sentía más pequeño que un gusano. Abrió todo lo que pudo su boca de perro para recibir el cálido líquido... bebiendo, ahogándose en el.


Su alma de esclavo se sentía pletórica al oír aquel sonido... aquel olor tan ansiado durante meses.


Ya había acabado y Ryc se incorporó, secó el sexo y el ano de su Dueña con su lengua hasta dejarlo reluciente.


Sentía el placer de su Ama al usar a su perro de esa forma. Cuidadosamente subió y colocó de nuevo sus braguitas. Salieron del baño.


Sobre la cama había dejado preparada la camisola y el biquini negro. La ayudó a cambiarse, cepilló sus cabellos y salieron hacia la playa.


El día era espléndido.


- Métete en el agua y dime si está muy fría - le ordenó


- Si Ama


Fue hasta la orilla, se lanzó al agua, dio dos brazadas , volvió a salir y se postró de nuevo ante ella.


- Mi Señora, creo que la temperatura será plenamente de su agrado.


- Muy bien esclavo, entonces vamos allá.


Se sumergieron en las cálidas aguas.


Lo tenía frente a ella, se acercó a su pecho y mordisqueó sus pequeños e insignificantes pezones, se diría que se escondían pero, con las yemas de sus dedos los pinzó firmemente y tiró de ellos. Mientras lo hacía vio como en el rostro de su siervo se reflejaba la expresión de dolor y de placer que experimentaba en ese instante.


Lady se restregaba contra su cuerpo... provocándolo... mmmmmmm... si, disfrutaba con ello. Le gustaba excitarlo, ver como su pene se ponía erecto pese a los grandes esfuerzos que hacía para mantenerlo en reposo.


Lo asió por los testículos apretándolos con fuerza.... su perro seguía con la cabeza inclinada y sin atreverse a levantar la mirada.


Estaba disfrutando... el agua acariciaba sus cuerpos y ella estaba cada vez más y más excitada.


Volvió a morder y a tirar de sus pequeños pezones mientras sus manos asían y tiraban de su pene...mmmm...estaba duro y erecto


Sí, iba a ordeñar a su perro lamedor, iba a jugar un rato con él.


Mmmm.., cada vez que estaba a punto de eyacular la avisaba y ella se detenía presionando sobre sus testículos para evitar que se corriera. Seis veces le hizo detener y en la última, lo soltó, se dio media vuelta y salió del agua.


_ "No es tu momento todavía y ya veremos si luego te lo permito".


_"Lo que diga mi Señora, usted decide2 respondió.


Lady se estiró sobre la tumbona mientras su esclavo la secaba delicadamente con una toalla.


_"Voy a tomar el sol un rato, mientras, ve a la casa y prepara la comida. Tiens 20 minutos luego te quiero aquí".


_"Puedes retirarte".


_"Si Ama, con su permiso me retiro".


No tardó ni 2 minutos en llegar a la casa, se dirigió a la cocina, hizo la comida, preparó la mesa y dejó todo a punto de revisión. Antes de salir echó una última mirada para comprobar que todo estaba en orden.


Rápidamente volvió para postrarse a los pies de su Ama.


_"Mi Señora, la comida está servida"


_"Bien, espero que esté todo como a mí me gusta".


En cuanto entraron en la casa, Ryc se desnudó y se puso las muñequeras. Ese era su uniforme.


Seguidamente sirvió la comida a su Dueña y se arrodilló a sus pies bajo la mesa.


De tanto en tanto, ella cogía una pequeña porción de la comida, la masticaba y se la daba a comer. El lamía y lamía la mano hasta no dejar ni una insignificante migaja.


A veces Lady le engañaba y cuando iba a lamer, no había nada en la palma de su mano, entonces él, se limitaba a chupar los dedos de su Ama mientras ella jugaba clavando las uñas en su paladar, tirando hacía arriba como si lo fuera a colgar y mientras lo hacía le preguntaba:


_"De quien es este puto perro lamedor?


_"Soy sólo suyo Ama."


_"Bien perrito, respuesta acertada! ... sí, vas a tener tu premio..."


_"Gracias Ama" respondió Ryc


Entonces ella colocó trocitos de comida sobre sus piernas y él iba comiendo y restregando su lengua por ellas.


_"Mmmm... muy bien perrito...sigue..." y el perrito seguía lamiendo cumpliendo así los deseos de su Dueña.


_"Deja de lamer y trae el postre" - le ordenó


_"Si Ama"


Al volver de la cocina, como iba de rodillas vertió un poco del jugo de la macedonia que portaba.


_"¿Pero qué haces perro torpe? limpia eso inmediatamente"


_"Si Ama, lo siento mucho Ama" . Sus palabras se ahogaban casi antes de salir de su garganta.


Sin perder un segundo, su lengua empezó a limpiar el líquido derramado en el suelo.


_"Eres un perro torpe, estúpido e inútil y en cuanto acabe de comer recibirás tu castigo".


_"Perdón Ama, perdone a este torpe perro"


_"El que te perdone no te librará del castigo, o es que no lo sabes?"


_"Lo sé Ama" contestó sin levantar la vista del suelo.


_"Pues...ya te puedes ir preparando"


Bufff, prepararse? Era imposible prepararse, nunca sabía que castigo iba a recibir, su Dueña era siempre imprevisible en estas cuestiones.


_"Trae la llave de la habitación especial! "le ordenó


_"Enseguida Ama".


Lady se levantó y su esclavo, cual sombra, fue tras ella.


El momento había llegado... iba a pagar por su torpeza.



Lady Brishen

Los mil y un dias en el pais de... las mil y una noches (I)



CAPITULO I


Recogió las maletas de la cinta y las puso en uno de los carros; lentamente se dirigió a la puerta de salida, la cruzó e hizo una barrida con la mirada por todo el hall.
Allí estaba él con el cartel con el nombre de "My Lady" alzado sobre su cabeza rapada. Era inconfundible.
En cuanto él la divisó avanzó hacia ella, inclinó la cabeza,, besó la mano que su Ama le tendía y quedamente dijo: "Bienvenida a casa mi Dueña".
- "Hola esclavo, coge mi equipaje y vámonos ya de aquí, estoy cansada."
- "Si mi Ama"



Ella caminaba con paso firme y seguro hacía el aparcamiento... su esclavo, unos pasos atrás la seguía.
Abrió la puerta del vehículo, la ayudó a acomodarse en su interior y cargó el equipaje en el maletero.
A los pocos minutos rodaban rumbo a la casa. Durante el trayecto ella se dedicó a realizar varias llamadas telefónicas; tras finalizar una de ellas le espetó:
- " En cuanto lleguemos quiero que me sirvas un té bien frio, que lleves las maletas a mi dormitorio y te presentes ante mi como es tu deber ¿entendido perro?.
- "Así se hará mi Ama" balbuceó.



Ella sabía que Ryc, su esclavo, estaba nervioso, excitado y emocionado por tenerla, al fin, allí.

No había sido fácil; era mucha la distancia geográfica que los separaba. El ansiaba servirla día y noche, ser su secretario, su cocinero, mayordomo, masajista, su wc, ser todo para ella pero, aún así, a pesar de su deseo, se había vuelto atrás en numerosas ocasiones ya que no acababa de aceptar esa situación.
Ese comportamiento a ella le disgustaba, la relación había sido muy intensa desde el primer momento, él se había entregado totalmente a su dominio, sabía que ella era el Ama que siempre había buscado y ahora, estaba allí, sentada en el asiento posterior. Su sueño empezaba a ser una realidad.


Llegaron a la casa, con dificultad consiguió abrir la puerta, sus manos temblaban y le costó atinar para meter la llave en la cerradura, dejó paso a su Ama.



Ella se dirigió al salón y se sentó en la gran butaca blanca que lo presidía.


Rápidamente Ryc fue a la cocina y al momento le sirvió el té que le había pedido; hecho esto pidió su permiso para ausentarse y una vez concedido se fue volando a llevar el equipaje al dormitorio y se preparó para presentarse, como correspondía, a su Diosa.

No habían transcurrido más que unos pocos minutos cuando, desnudo, con una fusta entre los dientes, con la cabeza inclinada y la mirada baja, se arrodilló ante ella y musitó:
- "Señora, aquí tiene a su siervo"
Ella se incorporó y le ordenó :
- "Acércate"
Poco a poco se aproximó hasta llegar a menos de medio metro y allí, se detuvo.
_" Acércate más, te quiero a un palmo de mis pies".
A cuatro patas siguió acercándose hasta ella y volvió a detenerse. Mmmm, ya notaba el anhelado aroma de su cuerpo... ya casi percibía su calor...
_"Mírame" le ordenó Lady.
Levantó la cabeza y , aquella mirada, aquellos ojos , se clavaron en él como una saeta dejándolo más desnudo de lo que ya estaba.


Lady alargó la mano, cogió la fusta de su boca y señaló con su dedo hacia el suelo ... él cayó postrado a sus pies.
Sus labios besaron delicadamente los zapatos de su Dueña. Lo hacía poco a poco como si quisiera que cada uno de aquellos besos quedara grabado en su memoria.
Lamia las suelas, chupaba su punta, metía el tacón en su boca... aquello era la gloria tan esperada.
_"¡ Quítamelos de una vez perro!" , y al instante, cumplió lo ordenado.
Ella puso uno de sus pies entre sus manos y él, como si de una porcelana se tratara, lo mantuvo entre ellas...lo observaba, rozaba aquella piel tan deseada y ya, sin más preámbulos se dedicó a lamerlos y besarlos con total adoración ante la complacida mirada de Su Señora.

Lady disfrutaba con todos y cada uno de aquellos lametones... su cuerpo se estremecía de placer al sentir aquella lengua húmeda y caliente recorriendo su piel mientras ella jugueteaba con el sexo de su esclavo golpeándolo con la fusta.
No sabía cuánto tiempo había transcurrido pero, apartando sus pies ordenó:
_" ¡ Quieto!"
Dicho esto, se levantó y mientras se dirigía al dormitorio le dijo con voz firme
_" ¡Sígueme!"
A cuatro patas él fue tras ella.


Continuará...

Lady Brishen

La Mascota

Lo tenía frente a mi y mientras le hablaba iba realizando lo que decian mis palabras.

"Me encanta azotar y luego acercarme y soplar donde he azotado.
Así, las piernas separadas…. los ojos vendados,
que sólo se oiga mi taconeo…,
sabiendo que estoy aquí, que me presientas…
Acercarme y rozar suavemente con la fusta…
alejarme,
que notes mi calor, mi olor
y luego, cuando menos te lo esperas...¡¡zás!! y descargué un latigazo sobre su piel.
-Gracias Señora.
Pero te has movido y eso comporta ... ¡¡ zás!! descargué otro más
-Gracias Señora.
y otro,
y otro,
y otro... y así hasta tener las nalgas enrojecidas.

Me acerco y una brisa calma tu escozor,
te soplo suavemente

-Gracias Señora, muchas gracias por esa brisa que usted provoca.

Recorro tu pecho con mi fusta
subo....
bajo....
notas mi aliento cerca de tu cara,
acaricio tu cabello y.....
coloco unas pinzas en tus pezones, murmuras... tus palabras no se entienden
pero tu gesto es de placer y dolor.

- Se lo agradezco Señora, por perder su tiempo en educarme y castigarme a su gusto.

Mi latigo se desliza y recibes pequeños golpecitos en tus genitales.

- Son merecidos Señora.

Casi sin control sobre tus actos, si poder moverte, sin poder ver...
pongo unas pinzas en tus testiculos... estas a mi merced.

-Gracias Señora.

Tiro de las pinzas de tus pezones, mmm...
dolor y placer,
entrega y sumision.
doy vueltas a tu alrededor, descargo mi látigo ¡zás!

-Gracias Señora.

¡ zás!

-Gracias Señora.

Sigo caminando a tu alrededor,
te quito las pinzas del pecho

- Gracias Señora, gracias.

Mis dedos húmedos refrescan tus pezones,
algo que agradece todo tu cuerpo
sigo bajando...
quito las pinzas de tus testículos, una a una, lentamente y
con cada una de ellas, esa mezcla de dolor y placer que produce…
Mi látigo los acaricia...mmm, notas algo frio,
estoy vertiendo agua sobre ti, mi lengua recoge algunas de esas gotas;

-"Puedes estar contento, eso es un privilegio para un perro como tú." te digo.

Bajo poco a poco tus brazos…
los libero de la barra,
libero tus piernas,
te quito la venda y agachas la mirada al suelo,
yo, lentamente me voy a descansar a un sillón.
Arrastrándote como un gusano vienes hacia mi,
te agarras de mis piernas y con suma delicadeza me quitas los zapatos.
Lentamente los masajeas, los besas, los lames…
tu lengua recorre mi piel, mientras, mi otro pie juguetea con tu sexo.

Te cojo de la barbilla y te obligo a mirarme fijamente,
mis ojos se clavan en ti, sabes que estoy hurgando en tu interior,
en tu mente, en tu cuerpo, en tu alma,
quiero doblegarte a mí, serás un todo en uno;
perro y esclavo
siervo y sumiso,
siempre a mis pies… esperando una mirada, una orden.
Cruzo las piernas y pongo el pie en tu boca…
sigues con tu trabajo, lentamente, con deseo, con adoración, entregado a tu tarea.
Mi mano vuelve a acariciar tu cabeza con dulzura.

-“Te estás portando muy bien y eso me gusta, eres un buen perro”.

-”Gracias Señora, es un honor para mí, honor que le pagare como usted elija,
sin dudar, sin quejas, con mi frente pegada al suelo, enjaulado,
vendado de ojos para que no vea nada que usted no quiera y solo cuando usted quiera.
Señora, comeré de su mano como… su mascota fiel.”

Llegará el día

Llegará el día de tu verdadera entrega.
Llegará el día en que ese collar se hará invisible

Únicamente tú lo verás
Únicamente tú lo sentirás
Sólo entonces tu corazón, libre, volará hasta mí
Cuerpo..., Alma..., Mente..., Corazón... entrega total
Y en ese dulce momento
Yo verdaderamente seré… Tu Ama, Tu Dueña...Tu Diosa.

Llegará el día de tu verdadera entrega
Llegará el día en que tú, al fin, serás totalmente mio.

L.B.